Desde el pasado 28 de Agosto hasta ayer sábado 3 de Septiembre se llevó a cabo acá en Barranquilla el VII Festival Internacional de Cuenteros “El Caribe Cuenta”; que este año contó con la participación de cuenteros de España, Costa Rica, Argentina, Perú, Cuba, Canadá y Camerún, así como un selecto grupo de cuenteros Colombianos.
La idea de este Festival es mantener viva la tradición oral, mantener viva la palabra, mantener vivas esas historias que contaban los abuelos y los abuelos de los abuelos; esas historias llenas de personajes, lugares, risas, misterios y enseñanzas; esas historias tristemente remplazadas por el Internet, por los video juegos y por el cine.
Me tomo la libertad de transcribir una pequeña historia de este último festival.
La Palabra
Danielle Brabant (Canadá)
De la tradición oral de África
Un día un hombre que caminaba por la playa encontró un cráneo. Atónito, se acercó, lo miró, preguntándose de dónde podía haber venido.
Hablando en voz alta, vaya a saber por qué, se preguntó frente al cráneo:
-¿Qué te habrá traído por aquí?
El cráneo respondió:
-La palabra.
El hombre se asustó. ¡Un cráneo que habla! ¡Qué cosa más rara! Pero, inmediatamente, pensó: “¡Seguramente algún beneficio puedo sacar de haber encontrado un cráneo que habla!”
Enseguida corrió hacia el palacio, fue a ver al rey y le dijo:
-Majestad, encontré un cráneo que habla.
-¡Mentira!, dijo el rey. Eso es imposible.
¡Le juro por mi cabeza que es verdad!, respondió el hombre.
El rey sabía que eso era muy improbable. Pero, astuto, pensó: “Si es verdad, seguramente algún beneficio podré sacar de este descubrimiento extraordinario”.
Entonces dijo:
-Si es verdad que el cráneo habla, te daré el peso de tu cabeza en oro. Si es mentira, te hago cortar la cabeza.
-Le juro que es verdad, dijo el hombre. Venga conmigo, lo verá con sus propios ojos y lo oirá con sus propios oídos.
Partieron: el hombre y el rey, seguido de sus guardias. Una vez frente al cráneo, el hombre le preguntó:
-¿Qué te ha traído por aquí?
El cráneo no respondió.
El hombre se inclinó hacia el cráneo y, con una voz melosa, susurró:
-Por favor, repite lo que me has dicho cuando te pregunté qué era lo que te había traído por aquí.
Silencio en la playa.
De repente, el hombre sintió un sudor frío correr por su espalda. Se arrodilló frente al cráneo:
-Te lo suplico, repite lo que me has dicho antes. O dime otra cosa si prefieres. ¡Pero, por favor, habla! Si hablas te prometo…
¿Qué se puede ofrecer a un cráneo en la playa?
El cráneo permaneció mudo.
El rey se impacientó:
-Era todo mentira. ¡Córtenle la cabeza!
Los guardias cortaron la cabeza al hombre y se fueron con el rey.
Entonces, el cráneo preguntó a la cabeza recién cortada:
-¿Qué te ha traído por aquí?
Y la cabeza respondió:
-La palabra.

(Sería interesante contar el próximo año con las historias del Mono o de Finchu en este festival... no se animan amigos?)