Son las 3:30 p.m. y hoy es lunes… siento como si fueran las 12 de la noche del viernes… que día tan largo y pesado el de hoy. Además de que es lunes (y todos los lunes son de por si lentos, cansones y feos) hoy lo he sentido como peor.
Después de un fin de semana de pereza como el que acaba de pasar, es lógico que el lunes sea extremadamente insoportable.
El sábado, como les había contado, fue Amor y Amistad y acá en Naviera hicieron una pequeña reunión, donde entregamos los regalos de nuestros amigos secretos, y compartimos un rato con los compañeros. Música, Vodka, buena comida y rifas. Ah! Me gané una rifa!! Yo que normalmente no me gano nada en las rifas de la empresa (y hay que ver que hacen montones de rifas en todos los eventos); este año rompí con la tradición, jeje… y para completar las cosas me gané justo lo que necesitaba! Una plancha! Que la de la casa estaba manchando toda la ropa de negro y había estado a punto de arrojarla por la ventana un par de veces. (Si alguno de los lectores sabe como limpiar una plancha que mancha todo de negro, se aceptan consejos).
Mi amigo secreto me dio una canasta repleta de frutas, chocolates, masmelos y galletas, mientras que mi amiga secreta recibió feliz y dichosa la camisa naranja que sutilmente había pedido (jeje). Total una buena celebración y a las 2 p.m., calabaza calabaza todo el mundo pa’ su casa.
Cuando llegue a la casa L y yo nos entregamos nuestros regalos de amor y amistad y al final de la tarde salimos de shopping y estuvimos separando mi vestido para el grado. No se si les había contado, que me gradúo de mi especialización el próximo 30 de sept. Por la noche mi papá nos invitó a L, a la Sra. Clara y a mi a comer pizza y luego yo los invité a cerrar la noche con un rico helado.
Un sábado familiar, muy rico y relajado.
El domingo, pues nada del otro mundo; gimnasio por la mañana y luego haciendo vueltas y comprando cosas para la casa. Por la tarde dormiiiiiiiiiiimos como unas boas; hacía un calor insoportable y lo mejor era quedarse en casa juiciosos.
Fin de semana de locha y pereza. Hay que aprovechar ahora, porque cuando Juanpi llegue, otra historia habrá que contar.
A propósito de Juanpi, ya Juanpi tiene teléfono! El martes en el curso psicoprofiláctico, enseñaron como hablarle a través de un tubo de cartón (como los del papel aluminio) y como estimularlo con una linterna. Así que desde ayer por la noche estamos hablando con Juanpi con su teléfono particular.
Son las 4:14 y todavía es lunes… (la demora en escribir el post, es porque aja, me toca trabajar de vez en cuando).
Proyectos de la semana: Terminar la ventana del tráfico diario. (pfff)
Escuchando: Joaquin Sabina y Rocio Durcal - Y Nos Dieron las Diez.
Pensando: Me duelen un poco los ojos. ¿Me tocará ir al oftalmólogo?
Lo que quiero hacer: Salir ya (faltan 40 minutos).