Mañana jueves es la última cita con el ginecólogo de L antes de la llegada Juanpi.
Mi L ha tenido contracciones desde el lunes pasado, pero demasiado espaciadas… hoy estamos en una mas o menos cada 2 o 3 horas, nosotros seguimos esperando, pero la verdad es que ya todos estamos desesperados, jeje, y ansiosos…
Así que mañana que tenemos supuestamente la última cita con el Dr. Gómez vamos a pedirle su opinión sobre la programación de una cesárea, o sobre inducir el parto. Ya se han cumplido las 40 semanas y a lo mejor es necesario darle una ayudadita a Juanpi. La barriga de L está a punto de reventar, y ya se le nota cansada y con mucha dificultad para caminar.
La emoción que sentimos en estos momentos es imposible de explicar y seguramente de entender para alguien que no haya sido padre: es como una mezcla de miedo, incertidumbre, responsabilidad, ansiedad, nerviosismo, y toneladas de amor que se nos sale por los poros. Si bien ambos aparentamos estar súper tranquilos (en parte supongo para no alimentar la intranquilidad del otro) hoy se nos llenaron los ojos de lagrimas y lloramos como un par de niños pequeños mientras leíamos el post de Darius sobre la llegada de Mateo.
Creo que no queda mucho por decir, sino esperar a ver que se decide de la cita de mañana, tener mucha fe en que todo salga bien y sacar fuerzas de bien adentro para afrontar como debe ser la responsabilidad que tenemos ahora.
Probablemente este sea el último post antes de la llegada del pequeño, así que que mejor que despedirnos con una foto de la que fue la casa de mi Juanpi durante estos últimos 9 meses.

Proyectos de la semana: Pues programar la llegada de Juanpi.
Escuchando: Alanis Morrisette - Thank you.
Pensando: En Juanpi.
Lo que quiero hacer: Dormir abrazado a mi L.
*Imagen:
1. Lucas!