Desde hace poco mas de un año, se viene presentando en Barranquilla y en general en la Costa Atlántica un fenómeno muy particular. Debido a la falta de empleo, y también últimamente debido a la desmovilización de ciertos grupos al margen de la ley hay mucha gente varada, que tiene que rebuscarse para poder subsistir… fue de ahí que nació la “idea” del Mototaxi.
Si bien en otras partes del mundo los “mototaxis” son bien conocidos y están organizados como un servicio de taxi común y silvestre; aca en Colombia la cosa es un poco diferente. Acá, a falta de una organización como Dios manda, cualquiera con una moto se está metiendo a “mototaxista” y es que las facilidades para comprar moto son tantas que con sólo US$10 de cuota inicial y pagando cuotas mensuales irrisorias, ya una moto es tuya y si la pones de mototaxi la moto se paga sola… Actualmente la invasión de mototaxis es tal que ya han tenido problemas con los transportadores tradicionales (buses y taxis) y con las autoridades; porque algunas personas están escudándose en el cuento del mototaxi para hacer sus fechorías.
Como si esto fuera poco, ahora se le suma un problema más a nuestros amigos mototaxistas (y este es el verdadero motivo de este post)… ayer viendo el canal RCN me enteré de que en Barranquilla hay ahora una epidemia de piojos! Si! PIOJOS! En pleno siglo XXI… y al parecer es debido a la falta de higiene de los cascos usados en los mototaxis… cascos que todo el mundo se pone y se quita, suda, ensucia, y deja pequeños regalitos piojosos en ellos; regalitos que gustosos recibe la cabeza del próximo y desprevenido pasajero.
Es que definitivamente… esto sólo se ve aquí.
Imagen: http://http://olivia.canal13.cl