Y aquí estamos nuevamente... en el trabajo pero no trabajando (porque estoy escribiendo esto), con sueño, con pereza, con ganas de estar en la casa con juanpi y con L, pero aja... como se hace... como decía mi abuelo: “quien nos mandó nacer pobres y de mala cabeza”.

Pero bueno, vamos por partes y déjenme tratar de contarles mis aventuras en estos carnavales.

SÁBADO DE CARNAVAL.
Llegamos tempranito a la Vía 40, que en estos días de carnaval se convierte en el Cumbiódromo... el desfile empezaba a la 1 así que nosotros llegamos a las 11, para coger un buen puesto, porque aunque teníamos boletas de palco, las sillas no son numeradas y entre mas tarde llegues mas complicado es ubicarse bien. A esa hora el gentío ya era impresionante... un mar de personas se dirigía hacia la Vía 40 y nosotros bajábamos con ellos... nos tocó caminar como 10 cuadras para poder llegar a nuestro destino porque el transito vehicular estaba cerrado por el sector.. es que claro... con ese montón de gente!!
Cuando por fin llegamos al palco saludamos a un par de compañeros de naviera que estaban por ahí, pero no nos sentamos con ellos... estaban muy arriba en el palco y la verdad L y yo íbamos era a disfrutar del desfile, y nos parece que tan arriba no se ve casi nada.
El desfile empezó bastante puntual, en el palco la espuma hacía olas... las “guerras” de espuma estallaban por todos lados, la música sonaba, la gente gritaba, bailaba, tomaba y se reía, todo nos hacía pensar que la tarde iba a estar muy divertida...
Empezaron las carrozas, como esta del carnaval de negros y blancos que se celebra en Pasto si mal no estoy los primeros dias del año...
Personajes célebres nos visitaron, por ejemplo Carlos Vives, y el Pibe Valderrama...
A medida que avanzaba el desfile y aparecían las comparsas,
y mas carrozas (como la del verdadero Carlos Vives),
se hacía mas complicado para los participantes bailar, y avanzar...
Y aquí me toca hacer un paréntesis para explicarles un poco como es el “Cumbiódromo”... imagínense una autopista de 4 carriles... 2 en un sentido, un separador y 2 en el otro sentido. Normalmente los palcos se colocan sobre 2 de los carriles, el desfile va por los otros 2 y la gente puede sentarse en el separador y en sillas que se alquilan del otro lado de la vía para apreciar la batalla de flores. Usualmente entre palco y palco se dejaban espacios para que la gente también se acomodara ahí, bien sea en sillas alquiladas o en sillitas que cada uno llevaba... este año, no fue así... los palcos se “robaron” el separador, y casi no hubo espacios entre palco y palco, lo cual hizo que las personas que no pueden pagar los USD$55 que vale el palco, no tuvieran donde sentarse y simplemente se sentaron sobre uno de los 2 carriles designados para el desfile... igual pasó al otro lado de la Vía (donde alquilan las sillas)... total que a las 3 de la tarde ya no había espacio para que el desfile fluyera como es debido, las comparsas ya no bailaban sino que caminaban en una fila, y cuando venían las carrozas tenían que detenerse para que la gente se apartara y eso hacia que el desfile avanzara a un paso muy lento y con baches de hasta 20 minutos entre comparsa y comparsa... desde el palco no se sabía quien desfilaba y quien era espectador porque todos estaban mezclados y enredados unos con otros... la policía no pudo controlar a la gente y la Batalla de Flores se convirtió en un caos. Para colmo, al otro día nos enteramos que hubo problemas en el fluido eléctrico y el sector donde estábamos estuvo sin luz en las últimas horas del desfile (que terminó como a las 8 p.m.)...
El balance...
Carnaval S.A. culpa del desorden a la gente, y a los palcos y a la policía... la policía culpa a la gente, a Carnaval S.A. y a los palcos... los palcos culpan a la policía, a Carnaval S.A. y a la gente... y la gente... la gente no culpa a nadie... la gente se queja de no haber podido disfrutar al 100% del mas tradicional desfile de nuestro carnaval... la gente dice que La Vía 40 ya se quedó pequeña para el desfile... la gente no busca culpables, quiere soluciones para el próximo año... la gente igual se lo gozó!.
Nosotros por nuestra parte la pasamos super bien! Estabamos comodos en el palco, hicimos recocha, comimos espuma (y aquí quiero recomendarles la espuma Curramba… esa es más rica, la Rey Momo sabe a desinfectante de lavanda y la Guacherna huele muy mal, jajajaja), brincamos, bailamos, y nos divertimos mucho. Vale la pena notar que a pesar de que la organización del desfile se les salió de las manos a los encargados, la gente la pasó bien, cada uno se divirtió a su manera, y una vez mas se hizo notar la tolerancia y armonía del pueblo Barranquillero. Esperemos que el próximo año las cosas mejoren en cuestión de orden y planificación porque yo si pienso volver a ir!

El domingo y el lunes también hubo desfiles en La Vía 40; estos si estuvieron espectaculares, muy ordenados y todo lo demás... es que claro, esos días va menos gente y el problema del sábado fue que la cantidad de publico que había no dejó avanzar a los participantes como es debido... nosotros nos quedamos en casa, solo salimos ayer martes a ver el desfile de la 84, pero ese, ya es otro post (mañana se los muestro).