En nuestro capítulo anterior…

tenían que cuadrar una visita a mi casa por parte de sus técnicos para verificar si la señal llega hasta allá

Y llegó el viernes, y pasó el viernes y no fueron

vuelvo a llamar a Dayana y le digo que ya estoy aburrido de su servicio

el portero le dice que si, que si fueron! Pero que estuvieron tocando y tocando y nadie abrió

Y ahora como llamo a esta vieja otra vez después que casi me la como viva en la última llamada

Y ahora, por fin, la conclusión de esta aventura…
L me llamó a contarme que ellos si habían ido y que la Supersuegris no había abierto porque estaba ocupada bañando a Juanpi… y yo con que cara llamo de nuevo a Dayana… y después de 2 visitas y como 200 llamadas… que pena… pero bueno, tocará llamar de nuevo; y ver si es posible que vayan un sábado que está L allá y es más fácil que alguien esté pendiente de la puerta… pero hasta donde yo se, ellos no trabajan los sábados… que vaina jodida…
Pero afortunadamente los Dioses del Internet fueron benévolos conmigo, y cuando llegué por la tarde a la casa L me dijo que ellos habían vuelto como a las 5 pm…
QUE BIEN!!!!
Todos los problemas por los que había pasado para conseguir que se dignaran en ir a mi casa a revisar la conexión, todas las llamadas a soporte técnico, todas las veces que tuve que soportar las absurdas explicaciones de niñas que en su vida han configurado un módem y se limitan a repetir un guión, todas las noches perdidas intentando una y otra vez a que “mi módem se cansara y por fin decidiera conectarse”, todas las horas perdidas bajando una imagen de 2 Kb, todo eso por fin iba a tener su recompensa!! Es que yo creo que el santo Job no hubiera aguantado tanto…
Por fin iba a poder bajar música desde la casa, por fin iba poder bajar las canciones de Los Diablitos que tanto me recomienda Anita, por fin iba poder bajar los parches que todos los días saca Microsoft para poder tener actualizado mi compu…
Así fue amigos y amigas, los señores de ETB (ya, si, ya dije el nombre de la empresa) volvieron a mi casa… no me tocó llamar nuevamente a Dayana para decirle que que pena, que esta vez había sido culpa mía y que a ver si podían volver… NO! No hizo falta! Porque el técnico volvió a intentarlo antes de regresar a la empresa!
Y ni siquiera hizo falta que verificaran que el computador tenía el sistema operativo adecuado, ni que tenía tarjeta de red, ni que esta funcionaba correctamente!
Nada de eso hizo falta.
Porque el señor técnico de la Empresa de Telecomunicaciones de Bogotá nos dijo, mientras apuntaba en su libretita que por fin había cumplido con la visita: “no, definitivamente la señal no llega hasta acá. Toca esperar que habiliten este año el nodo de la Vía 40 a ver si llega”

Y que?
Que quieren que haga?
No todas las historias tienen un final feliz.
Imagen:
1. http://www.hfac.uh.edu (editada con el maravilloso paint)