Como recordarán por los capítulos anteriores de este blog y de este otro, el sábado fue el bautizo de Juanpi.
Si bien tuvimos unos cuantos problemas de logística, todo salió a la perfección. El sábado por la mañana lo pedí en Naviera para ultimar detalles, que si el pudín, que estar pendiente de cuando trajeran los vasos, y los platos y las mesas y las copas y lo que alquilamos para la fiesta, que si las sillas, que si.... las sillas... ahí empezaron los problemas de logística... para ahorrarnos unos pesitos decidimos no alquilar las sillas, sino pedirlas prestadas en Naviera. Necesitábamos 24 sillas, y acá tenemos 6 así que pedimos prestadas 20; se suponía que uno de los padrinos de Juanpi iba a ayudarnos a transportarlas en una camioneta, pero el sábado resultó que no pudo... así que teníamos 20 sillas que traer y el único medio de transporte disponible era un Renault Megane... alguna vez han tratado de meter 20 sillas en un Megane? Después de probar mil y una combinaciones diferentes, logramos meter las 20 sillas en el carro.
Luego fuimos a buscar unos globos y unas cosas que L había mandado a hacer en el BuenaVista para adornar el patio... y resultó que la niña de los globos como que pensó que eran para adornar la estatua de la Libertad.... porque le quedó un poquitín exagerado... los globos no cabían en el carro... si los poníamos sobre el carro, eran mas largos y caían hasta el piso... así que la única solución fue... traerlos caminando. Menos mal que del Buenavista a la casa no son más de 8 cuadras.

Parecíamos carnaval chino, cierto?

Los carros nos pitaban y la gente nos gritaba cosas. El hermano de L nos dijo que parecíamos la procesión de la Virgen del Carmen...
Solucionados esos 2 pequeños inconvenientes, por fin llegaron las 5 de la tarde... y por fin llegamos a la iglesia donde iba a llevarse a cabo la celebración. Juanpi, que siempre se ha caracterizado por se un niño juicioso, obediente, que no molesta, que no da problemas en ninguna parte, se portó durante el bautizo, un poquito (sólo un poquito) insoportable. Pero todo quedó muy bien.
Juzguen ustedes mismos...






Eso si, cierto que se veía muy elegante con su guayabera?
Ya en la casa, después de la ceremonia, nos tocó correr a armar las mesas y la decoración del patio (otro pequeño problema de logística) porque estaba con ganas de llover y no quisimos dejar las cosas afuera mientras estábamos en la iglesia. La decoración no nos quedó tan mal, pero por cosas de la vida no le sacamos ni una foto a la mesa, ni a los recordatorios ni a los 3,000 globos una vez colocados.
Mira Wendy, este es el famoso angelito...

Luego un inconveniente más... la música en todas nuestras fiestas es un portátil, un woofer y dos parlanticos que suenan de maravilla... pues bien... el sábado no aparecían los parlanticos. Me tocó desarmar media casa para encontrarlos. (y en el proceso me golpeé dos veces la rodilla con la cama, por eso es que estoy incapacitado pero eso es otra historia).
Y empezó la fiesta...
Hubo comida, licor y música para todos!
Juanpi bailó,
Caminó por las mesas,
Y de postre se comió a un primo.
Los grandes bailaron,

Gozaron
Cantaron,
Y hasta el padre cantó reggaetón.
Al final, una hermosa ceremonia, una rica fiesta y todos felices comimos perdices (bueno, en realidad comimos pollo y pernil de cerdo, pero eso no rima).

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*. La próxima vez que hagamos una fiesta mas o menos grande vamos a contratar alguien que nos ayude, porque que mamera.
*. Ya estoy mejor de la rodilla, al menos puedo caminar.
*. Ahora que la conexion a internet vuela, la coctelera es la que se complica para dejar subir las fotos.
*. Se metió Septiembre... ahora si se acabó el año.
Calificame el post, no la logística...