Las primeras líneas de un post son muy importantes para capturar a los lectores... uno puede empezar hablando por ejemplo de los sentimientos encontrados en las tres primeras líneas y luego terminar hablando de Fórmula 1, Schumacher y Juan Pablo Montoya. Este post toca dos temas muy importantes y me demoré bastante intentando decidir con cual de los dos empezar (y que título darle al post). Los interminables inconvenientes en el Vivero o El concurso del bebé mas tierno y el bebé gateador en los que participó Juanpi... dificil elección... pero bueno, como la indirecta al señor Patton ya está echada, pues empecemos por donde sea.
Definitivamente la necesidad tiene cara de perro, como dice el viejo y conocido refrán... Resulta que aquí en Barranquilla no es que abunden los centros comerciales y por eso cuando L y yo tenemos ganas de tontear (léase sentarse a comerse un helado y burlarse de la gente) las opciones no son muchas... inevitablemente terminamos en el Centro Comercial Buenavista. Y resulta que desafortunadamente, en ese centro comercial hay un Vivero, y por ende muchas veces, sin querer queriendo, terminamos ahí.
Y como cuando uno es papá se le revuelca la tontera y termina bailando como gallina o gateando en la calle con los bebés, nosotros terminamos inscribiendo a Juanpi en el concurso del bebé más tierno y en el del bebé gateador.... y ahí empezó esta historia.

Round 1
Una vez más pudimos confirmar nuestra teoría de que el almacén con peor servicio al cliente de esta ciudad (y probablemente de toda la galaxia) es el Vivero.
El día que inscribimos a Juanpi en el bebé más tierno nos dirigimos al módulo de “Servicio al Cliente” y hablamos con el coordinador del evento para que nos explicara como era el asunto de los votos, o sea, como hacía uno para votar por el bebé mas tierno... el señor (sin mirarnos a la cara, mientras escribía en el computador) nos informó que por cada $50,000 en productos Huggies podíamos reclamar una boleta para votar...

Aaaah... ok... pero resulta que en el otro Vivero nos dijeron que era por cada $30,000...

El tipo entonces llama a otra niña y le dice que nos atienda, que él está muy ocupado (que buen servicio al cliente)... La niña nos confirma que efectivamente, es por cada $30,000 en compras de cualquier producto y no como decía el coordinador del evento.
Mientras comentábamos entre nosotros que el colmo que en el Vivero nunca nadie sepa nada, que ni el mismo coordinador del evento sabe como es el cuento de la votación... salió al rescate otra de las maravillosas niñas de Servicio al Cliente.

Señor, estaba oyendo las explicaciones que les estaban dando y permítame corregirle algo, porque yo también soy mamá y tengo un bebé inscrito. Las boletas las dan por cada $50,000 en compras de cualquier producto.

Y ahí cometí yo el error de decir, ya un poco molesto, que aja, que como era el cuento; que se pusieran de acuerdo, porque cada uno daba una información diferente... y para que fue eso... la mugre vieja casi me pega, que agradeciera que me estaba colaborando, que me quedara callado y esperara a que ella terminara su explicación. (Ah?!? que tal?!?) Un empalamiento al mejor estilo de Vlad Tepes fue lo primero que se me ocurrió para la niña de Servicio al Cliente... pero me contuve.
Punto para el Vivero.

Round 2.
Una vez inscrito Juanpi en el concurso del bebé más tierno, fuimos al concesionario de Foto Hora que esta dentro del Vivero para que le tomaran la foto que se iba a publicar en la cartelera (con la que Juanpi iba a concursar). El fotógrafo (con cara de limón) le sacó como 3 fotos al pequeño, cada una peor que la anterior. Obvio... el tipo con su amargue y queriendo salir rápido del encarte de fotografiar a un niño inquieto, pues hizo cualquier chambonada. Afortunadamente nosotros siempre andamos con nuestra poderosa Cyber-shot (que le encanta a Juanpi y siempre que la ve sonríe y posa) y le dijimos que si podíamos sacar la foto para que el niño saliera mas sonriente... menos mal que el tipo dijo que si y le sacamos a Juanpi la foto tan tierna y espectacular que ustedes vieron en este post.


Punto para nosotros!....
NO... punto para el Vivero! Porque a los dos días que fuimos a ver la foto de Juanpi publicada en la cartelera, resulta que pusieron la peor de las tres que tomó el fotógrafo cara de limón. Cuando reclamamos con el señor coordinador del evento en el módulo de servicio al cliente (si, ese que nunca sabe nada) nos dijo que (efectivamente) el no sabía nada de eso... que de eso se encargaban en Foto Hora. Y en Foto Hora nos dijeron que ellos no sabían nada, que las fotos se mandaban al laboratorio y ellos allá escogían la que, literalmente, les diera la gana. Entonces para que carajos hacen varias tomas “buscando una mejor foto” pregunto yo??
Punto para Foto Hora (o sea, para el Vivero).

Ah... pero el cuento no termina ahí... aún no les he contado lo que nos pasó el día de la carrera y el día del concurso!!!

Eso se los cuento mañana (a ver si así aumentan las visitas al blog).

Entre más estrellas mas detestas al Vivero
Imágenes:
1. http://files.lussumo.com
2. Lucas!