¡TU PITARÁS!.

Y esta vez si es necesaria una explicación porque este dicho es basado en una anécdota familiar.

El cuento es que mi abuelo decía que cuando el estaba pequeño vivían en el campo, en el departamento de Santander acá en Colombia... y como para todas las familias que vivían en el campo en esa época, el viaje de un familiar al pueblo o a la ciudad más cercana se convertía en todo un acontecimiento; porque, usualmente, volvía con regalos para los más pequeños.

Cuenta la historia que un tío de mi abuelo iba para Bucaramanga por unos días y todos los niños de la casa corrieron a pedirle que les trajera regalos:

- Tío, tráigame una muñeca.

- Tío, tráigame una pelota.

- Tío, tráigame un chocolate.

-Tío, tráigame un trompo.

-Tío, tráigame un Ipod... bueno, no, un Ipod no, más bien alguna otra cosa de la época, que se yo, una chupeta.

Y uno de los pequeños se acercó al tío, le dio 1 centavo (o 5, no se... unos centavos... recuerden que eso sería por allá por 1915 o algo así) y le dijo: tome tío, tráigame un pito...

Y el tío le dijo: ¡TU PITARÁS!

Desde ese entonces, en mi familia cuando alguien se esfuerza y trabaja y se dedica a hacer las cosas que quiere, le decimos: ¡TU PITARÁS!

PD: Como La Coctelera estuvo de muerte lenta el fin de semana (y le lunes) pues vamos a republicar el post del abuelo a ver si alguien más lo lee (porque hasta interesante está la historia)

Cinco estrellas para el abuelo...