El domingo pasado regresamos de vacaciones.

Al igual que el año pasado aprovechamos que L tenía que ir a Bucaramanga a dar unas capacitaciones y a visitar a unos clientes y pedimos unos cuantos días (que complementamos con los 4 días de semana santa) y nos fuimos a visitar a la Tía Ligia.

Fueron 10 días superquerecontraquete bien aprovechados en los que hicimos muchas cosas y fuimos a muchas partes... una de ellas fue el

Parque Nacional del Chicamocha.


Salimos de Bucaramanga y nos dejamos devorar por las montañas...


El rio siempre fue nuestro compañero de viaje...


El poderoso R9 de la tía Ligia...


Después de poco más de 2 horas de viaje llegamos al Parque Nacional del Chicamocha. Usualmente el recorrido debe durar 1 hora mas o menos, pero como Juanpi se mareó nos tocó parar bastante en el camino... ya él les contará mejor en su blog.

El Parque consta de un conjunto urbanístico conformado por diferentes elementos y lugares que fomentarán los valores de la tierra, el paisaje, la cultura y las gentes santandereanas. Consta de una sede administrativa, cultural y de turismo, parqueaderos, estación del teleférico, anillo vial, pueblo santandereano, concha acústica, teatro, monumento a la santandereanidad, mirador natural, senderos y caminos, lugares de contemplación y descanso.

Antes de subir nos embadurnamos de bloqueador solar, nos pusimos las respectivas gorras y nos aprovisionamos de gatorade y club colombia para aguantar la ardua subida que nos esperaba.


El pequeño fue feliz dándole de comer a las cabras...


Las ocho columnas a la entrada del parque representan las 8 tribus indígenas que poblaron la región...


Acá llegamos al Pueblo Santandereano que evoca a los pueblos guane, que habitaron hace más de quinientos años el Cañón del Chicamocha.
En este sitio encontramos tiendas de artesanías, una iglesia, baños y restaurantes que ofrecen comida típica de la región (chivo, pepitoria, carne oriada, arepa santandereana).
Aquí almorzamos antes de continuar el feroz ascenso que nos esperaba antes de llegar a la cima del parque.


La típica "auto-foto"...


El Cañón del Chicamocha en todo su esplendor...


Después de una ardua subida llegamos al Monumento a la Santandereanidad. Donde Sobre una hoja de tabaco de 57 metros de largo y 35 metros de ancho, el Maestro Luís Guillermo Vallejo, da vida a 35 esculturas que representan la gesta comunera.
Por ahí en un blog lei que la construcción del parque fue presentada en Discovery Channel en su programa de Mega Construcciones... no se que tan cierto sea esto.


Me encantó la expresión en el rostro de esta escultura...


Juanpi como siempre se saboteó la solemnidad del momento, jeje...


Seguimos subiendo y dejamos atrás (muy atrás) las esculturas...
La subida es pesada, larga y empinada. Pero afortunadamente existen además de las escaleras rampas para minusvalidos y coches (algo no muy común en este pais del sagrado corazón).
En la parte final del recorrido se puede tomar una Chiva que nos lleva hasta el mirador (vale mas o menos 1 dólar).


En la cima del parque encontramos un mirador de 360° desde donde se observa la carretera que nos permite llegar a él. Como decía mi abuelo: "parece una cuerda dentro metida en un bolsillo".
En el mirador se consigue algo de comida y sobre todo cervecitas bien heladas para recompensar la subida.


Después de convencer a L (y de decirle donde tenía guardados los papeles del seguro de vida) me tiré por el cable vuelo.

Entre la salida y la llegada del Cable Vuelo del Chicamocha hay un desnivel de 80 metros que hace que el recorrido de los 450 metros de longitud se haga en menos de 30 segundos en el descenso, tras un trayecto de 3 minutos y 30 segundos en ascenso, alcanzado velocidades de hasta 50 kilometros por hora.
Al final para frenar hay unas colchonetas sujetadas por resortes. Eso si, hay que levantar un poco las rodillas para evitar recibir el golpe en la cara y quedar con dolor de nariz por 3 dias (creanme... se por que se los digo).

Finalmente puedo decirles que la experiencia en el Parque fue deliciosa. Terminamos mamados eso si, pero Panachi es una parada obligada en su próximo viaje a tierras santandereanas.
Está en proyecto la construcción de un hotel y de un teleférico que unirá el parque con la Mesa de los Santos.

Además del Cable Vuelo se puede montar en Buggy (eso si, teniendo cuidado de no caer al precipicio) y lanzarse en Parapente (un poco caro, es mucho más barato en La Mesa, pero es que el paisaje para admirar es único) Ese día no me pude lanzar porque estaba cerrado el servicio por vientos muy fuertes.

Mañana... ah no, mañana no, que mañana tocan Las Cinco del Viernes... el fin de semana subo otras fotos de las vacaciones y seguramente que Juanpi actualizará su blog.