Hace poco en algún blog que no recuerdo en este momento, el señor Gerente dejó un comentario quejándose de que este servidor se quejaba por todo.

Y me he puesto a analizar y me he dado cuenta de que tal vez, en parte, es cierto.

No es que me queje por todo, es que hay ciertas cosas que a diferencia de la mayoría de los “locales” (como dice el Sr. Gerente) yo no tolero con tanta indiferencia (si, como el cuento de los vueltos en el Vivero). Y como en este país de cafres cuando alguien hace valer sus derechos está es “jodiendo, pues entonces digamos que si... que soy un jodón que se queja por todo.

Una de las cosas más complicadas para el Colombiano (y en especial para el Costeño) es vivir en comunidad. Si bien el costeño es parrandero y amiguero y recochero, le cuesta un trabajo impresionante no pisotear los derechos de los demás cuando se trata de vivir en comunidad. Como dije en otro post, el costeño ama a su ciudad, pero no hace nada por ella... la misma premisa se puede aplicar cambiando ciudad por conjunto residencial, edificio o barrio, lo cual nos llevará al tema sobre el cual realmente trata este post.

En el conjunto residencial donde vivo hay 20 casas... 20 pinches casa no más... y poner de acuerdo a estos 20 propietarios es más complicado que poner de acuerdo a los del BBM para ir a que le den chuzo a Maya. Para completar el asunto hay algunos propietarios que son “muy especiales” y creen que el mundo es de ellos y pueden hacer con él lo que les venga en gana. (si me pongo a hablar de los problemas que hay en ese conjunto no terminaré nunca de escribir y voy a terminar es espantando a los 5 lectores que me quedan)... Lo que les quería contar es que entre esas 20 casas hay como 6 o 7 en las que hay perros; perros a los que sus dueños les han enseñado que las áreas comunes del conjunto son un baño público. Perros a los que sus dueños sacan a que hagan sus necesidades (si, que se caguen!) en las puertas de las otras casas, o en las zonas con grama donde juegan los niños.

Cuando recién llegamos nosotros a vivir allá y teníamos la administración del conjunto, recuerdo que sugerimos una multa de $10.000 por cada perro que hiciera de las suyas en las areas comunes. Como imaginarán nos cayó todo el mundo encima (incluso aquellos que no tenían perros) pero igual la norma se aprobó y se cumplió y los perros dejaron de ensuciar el conjunto... Pero pasa el tiempo y cambian las administraciones y al igual que algunas antiguas civilizaciones los nuevos gobernantes desbaratan todo lo bueno que los anteriores hicieron... así que hoy en día, tenemos popó de perro por todos lados.

Por más que le hemos dicho al administrador (un viejo pendejo que es en realidad títere de otros 2 propietarios) este no ha hecho absolutamente nada (que va a hacer si su perro es uno de los que andan por ahí haciendo de las suyas). Así que en vista de que no obtuvimos respuesta por las buenas, nos tocó buscar respuesta por las malas.

Le preguntamos al tío Google y este nos remitió muy acertadamente a la ley 746 de julio 19 de 2002, "por la cual se regula la tenencia y registro de perros potencialmente peligrosos"... y ahí encontramos que en este país es ilegal

dejar excrementos de perros en la vías, parques y lugares públicos

y que la sanción por no cumplir dicha ley es de:

multa de cinco (5) salarios mínimos diarios legales vigentes o sanción de uno (1) a cinco (5) fines de semana de trabajo comunitario consistente en limpieza de los lugares que la respectiva alcaldía municipal defina. Y en caso de renuencia, se impondrá arresto inconmutable de tres (3) a cinco (5) días.

Que maravilla cierto?

Y además de eso, la misma ley en su artículo 108-A dice que:

En las zonas comunes de propiedades horizontales o conjuntos residenciales, los ejemplares caninos deberán ir sujetos por medio de traílla, y provistos de bozal si es el caso específico de perros potencialmente peligrosos.

Así que ya contamos con armas legales para seguir “jodiendo” para que los perros no sigan haciendo de las suyas, y este fin de semana le estaremos pasando al señor administrador la carta con las respectivas fotos de los perros (incluido el suyo) poposeandose en las áreas comunes del conjunto, complementada con fotos de popós de perro de diferentes formas y colores.

Si, seguimos jodiendo... a ver que pasa ahora.

Cinco estrellas para los que recogen el popó de los perros...

Imágenes:
1. http://static.flickr.com/
2. http://www.newscientist.com/