Bienvenido a bordo viejo cofla, tu eres el número 18, sirdaun aquí que ahora te van llamando por tu número.

Bastó con que escuchara la “bienvenida” que me estaban dando para comprender que tenía que escribir un post sobre esto.

Para sacar la licencia de conducción (o pase que llaman) en esta tierra hay que cumplir ciertos requisitos. Uno de ellos es hacerse unos exámenes médicos de rigor que certifiquen que uno es apto para manejar. Que ve bien, que escucha bien, que tiene buenos reflejos y buena coordinación ojo-mano-pie.

Eran las 7:15 de la mañana y ahí estaba yo, en SICARIBE con mi número 18 en la mano esperando que me atendieran para hacerme los exámenes médicos y psicomotrices reglamentarios para sacar la licencia de conducción. El que me recibió y me dio el número del turno se la pasaba caminando de aquí para allá, entregando turnos y cumpliendo la labor como de acomodador, mientras nos explicaba que teníamos que hacer.

Ahora esperas a que te llamen por el número y te entregan un examen que tienes que estar pilas para contestar... tu sabes... mosura, mosura, déjate ayudar que el viejo Raúl está aquí para eso... y ya sabes. Porfirio Barba Jacob*.

A media que iban entregando los “exámenes”, que en realidad eran declaraciones juramentadas del estado de salud, me di cuenta que estaba rodeado de mototaxistas. Iban ya por el turno 25 y todos, absolutamente todos, menos yo, estaban ahí para sacar la licencia para conducir moto. (Y todos tenían cara de atracadores... perdón... de mototaxistas).

Una vez me llamaron y me entregaron mi formulario, Raúl, el payaso, saltó y me arrebató de las manos la hoja mientras decía:

Bien viejo cofla, ya pasaste la primera parte. Pon que SI en estas dos y contesta que NO en el resto. No te pongas a decir la verdad porque pailas, pierdes el examen. Que si tomas? Nada... pura agua mineral. Que si fumas? Cuaaaaal... tu no tienes vicios; y eres un man sano sanote. Déjate ayudar... cualquier duda le preguntas a Raúl.

Hay varios consultorios... en el primero te hacen un examen de la vista, en el segundo examen de audición, luego unas pruebas para determinar tus habilidades psicomotrices y finalmente un examen médico.

Ahora te llaman por tu nombre, ssssssi, porque aquí la vaina es por el nombre de cada cual. Que chojuan, chojuan, pase a examinarse la vista... que pase alber eistein, que pase sismun froi. Y van pasando. Pero eso si... pilas ah? Y acá afuera todos chiton Cayetano, porque sale la doctora y nos regaña y tu sabes... que lo regañe a uno una mujé? Hay que estar muy jodido... y sabes.. mosura, mosura. El examen es jodido, hay que estar avispa avispa dady yankee, porque si te equivocas no te dan el pase... que si es una Q y dices que es una O. Pa afuera... no es apto.

Los mototaxistas estaban cagados del miedo. Raúl se encargaba a la perfección de hacerles creer que tenían que haber estudiado para pasar el examen visual. Y el de audición sonaba ser mucho más complicado, porque según él había que saber escuchar en stereo y adivinar si el sonido venia de la derecha o de la izquierda y si estaba lejos o estaba cerca (por un momento me sentí en Plaza Sésamo).

Mientras algunos discutían sobre si la pregunta que decía “cree usted escuchar bien por ambos oídos” era una cascarita, porque decía CREE y eso quería decir que uno no estaba seguro y otros le preguntaban a los que iban saliendo que decía la última línea del examen de la vista para aprendérsela de memoria; Raúl seguía explicando como llenar los formularios para que no te negaran el pase.

Ayer un vicario vino y dijo que su religión y tal no le permitía decir mentiras y puso que sufría del corazón... Culo de hueva... le tocó hacerse otro examen que le costó cincuenta lukas** mas. Ahí tiene... por sapo.

Ya eran casi las 9 de la mañana y apenas iba por la mitad del asunto. Y la gente seguía llegando...

Que no tienes tiempo para hacer la fila para los exámenes? No importa... tu vienes por acá en la tarde, hablas conmigo y apartas tu turno. Ya sabes... primer turno 30 barritas***, segundo turno 25 barritas y tercer turno 20 no más.

Luego del examen de la vista y el auditivo (en los que te llaman por tu nombre, wow!) se pasa a la prueba psicomotriz y de coordinación.

Si ves una luz verde, presionas con la mano derecha este botón; si ves una luz roja presionas con la mano izquierda este otro botón; si escuchas un sonido grave presionas este pedal con el pie izquierdo y si el sonido es agudo presionas este otro pedal con el pie derecho. Listo. Fácil. Probemos.

- Ah, perdón señorita, pero esto no suena.

- No suena? Déjame ver... ah no... no suena. No importa.

- Como que no importa? Si no escucho como voy a saber si tengo o no que pisar los pedales.

- No, no importa, no uses los pedales.... igual esto solo es un requisito.



Y luego para cerrar con broche de oro, viene el exhaustivo examen médico.

Cuanto pesa? Cuanto mide? Sufre de algo? No? Ok... firme aquí.

Y listo.
Todas las pruebas superadas. Resulté apto para que me entregaran mi pase.

Pero pregunto yo... para que sirve todo eso?

Digo... para que me hacen venir temprano, hacer fila y esperar un turno? Para que Raúl me diga que ponga en todo que NO, menos en dos que el mismo marcó como SI?

De que sirve entonces esa famosa declaración juramentada si en la misma entidad que hacen los exámenes (certificada por el Ministerio de Transporte) te dicen que no digas la verdad, que pongas NO en todo porque luego no te dan el pase?

De que sirve el famoso examen de coordinación si los audífonos no sirven y te dicen que no importa, que eso es solo un requisito?
De que sirve el examen médico en el que no te examinan (ni siquiera te pesan!).

Como es posible que dentro del mismo establecimiento, alguien que al parecer es empleado de ahí, de frente y sin ocultarlo te diga como pagarle para que te ahorres la fila y pases de una?

Como es posible que esa entidad tenga un certificado de calidad ISO nueve mil noseque...

No... es que definitivamente... esto sólo se ve aquí.

Ajá viejo cofla? Todo bien cierto? No me vas tirar la liga**** por ayudarte a pasar la prueba?

* Porfirio Barba Jacob: Es lo mismo que pasar la Barba. Expresión coloquial (y muy local) que quiere decir pagar algún dinero para sobornar a alguien.

**Lukas: 1 luka equivale a mil pesos.

*** Barritas: o barras, es mas o menos lo mismo que las lukas.

**** Tirar la liga: el significado es parecido a la Barba. Solo que la liga es más voluntaria. Es como pagar por los favores recibidos, mientras la barba es pagar para recibir favores.

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Ah, por cierto...

En el día de hoy llega a sus treinta y tres añitos el niño Jaime Diaz Uribe (si, hoy cumple Turin). En esta especial fecha es felicitado por sus amigüitos bloggers y especialmente por su tío Alvarito, que le manda un fuerte abrazo desde el Palacio de San Carlos.

33 años y dice que aun no va a madurar... porque cuando uno madura, después se pudre.

Felicidades mano.

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