Ayer estuve en un evento de Mocosoft en el que nos estaban vendiendo las maravillas de la nueva versión de su suite Small Business Server.

Entre los novedosos productos que nos mostraron hubo uno que me llamó poderosamente la atención. Se trata de un software que nos permitirá tener una lista de contactos de personas en cualquier parte del mundo, con las cuales podremos intercambiar mensajes de texto: lo que yo escriba en mi pantalla aparecerá automáticamente en la pantalla del contacto con quien yo deseo conversar. Y es más... este nuevo programa también permitirá entablar conversaciones de voz via IP y hasta video conferencias!

Al lado de cada usuario que tenga añadido a mi lista se puede ver un ícono que utilizando algo tan simple como un código de colores (verde para disponible, gris para desconectado, rojo para no disponible) nos puede indicar el estado de cada contacto... y como si fuera poco es posible escribir un "status" para indicar por ejemplo que estás triste porque perdió tu equipo favorito.

Maravilloso!

Es que Mocosoft siempre está innovando!

Este nuevo software es algo así como el messenger... pero con la diferencia que no es gratuito.

 

Pero la idea no era contarles sobre el SBS 2008 y sus sopotocientos programas complementarios; para eso vayan a la página de Mocosoft. Yo venía era a contarles sobre los ladrones. Que noooo que no es sobre Mocosoft sino sobre otros ladrones.

Durante un break que hicimos en el evento estaba en la puerta con mi vecino de mesa comentando los fantabulosos nuevos productos de Mocosoft cuando vemos que descaradamente un mesero se estaba tumbando su bolígrafo. Mientras recogía los pocillos y llenaba nuevamente los vasos de agua, muy tranquilamente empujó el bolígrafo con el dedo para tumbarlo de la mesa. Y nosotros viéndolo. Luego muy “disimuladamente” se agachó y se echó el bolígrafo en el bolsillo de su delantal.

Hey. Viste eso? El mesero se tumbó de frente mi bolígrafo! Nojoda!

Nos acercamos al tipo y le dijimos… hey llave, devuelve el bolígrafo que te acabas de robar. El tipo todo nervioso no sabía que decir y miraba para todos lados… No, no, yo no me cogí nada. El bolígrafo se cayó y yo lo recogí y lo puse allá en aquella mesita para entregarlo después.

YEAH SURE!! Si nosotros vimos como se lo embolsilló!!

Ya se lo traigo… y el tipo hizo la pantalla de ir a una mesita que estaba en la esquina del salón, se sacó el bolígrafo del bolsillo y nos lo trajo. Y si viste que se cayó porque no lo pusiste en la mesa de una? Por favor llama a tu supervisor porque vamos a informar esto.

El mesero se fue con cara de cordero que va al matadero (bueno, la verdad nunca he visto la cara de un cordero cuando va al matadero, pero me imagino que deben lucir como lucía el meserito) y al rato volvió pidiendo disculpas y pidiéndonos que por favor no lo reportáramos porque si un cliente se quejaba de robo, botaban al implicado.

Total fue que dejamos las cosas de ese tamaño porque por estar peleando con el mesero nos estábamos perdiendo la explicación de los nuevos y sorprendentes productos de Mocosoft, productos que con toda seguridad estaremos instalando en Enero del próximo año. Le recomendamos que no fuera estúpido y que no valía la pena perder el empleo por un pinche bolígrafo de propagando que vale $2,000.

El mesero se fue y solo volvía cada 15 minutos a ofrecernos agua, jugo y cafecito… Mi compañero si se los tomó. Yo no.

Capaz que el mesero nos escupía el agua y se orinaba en el jugo.