Así me siento últimamente.

La cara de felicidad y la alegría con que andaba antes todo el tiempo se ha ido borrando.
Ya no me siento tan amable ni atento como solía ser.

Chanfle... me estaré volviendo un viejo chocho?

Ando respondón.
Amargado.
Se me "vuela la piedra" con mucha facilidad.
No tengo paciencia.

Lo peor del cuento es que ya mucha gente me lo ha dicho.
Que he cambiado mucho.
Que por ejemplo la caballerosidad que me caracterizaba se ha ido esfumando poco a poco.

Y bueno, el primer paso para corregir algo es reconocerlo, cierto? Y digamos que ya lo hice...
De hecho, uno de mis propósitos para el 2009 (ja!) era ese.
Pero van 19 días de enero y siento que estoy más gruñón que antes...

Vamos a ver como hacemos...

Dentro de un mes hablamos.

 

 

 

El enano lo encontré aquí.