Ese siempre ha sido el drama de los payasos. El drama del payaso que llora por dentro mientras debe hacer reír al público. El drama del payaso cuyo público ríe, mientras el mata a su amada en escena porque su amor no es correspondido (I Pagliacci de Leoncavallo). El drama del payaso que sufre en silencio por un amor incestuoso (Laugh, Clown, Laugh - 1928) mientras arranca carcajadas a los demás. El drama del payaso que muere solo y olvidado en un ancianato después de sufrir por años una penosa enfermedad que lo dejó convertido en un remedo de ese gordo y bonachón payaso que hizo reír a miles de niños durante su época dorada.

El pasado miércoles murió el payaso Bebé. Ese que con su "Abejita linda, dame la miel, dámela toda" nos hizo reír por años en Animalandia al lado de Pernito y Tuerquita. Ese que con su "Ojo Pelao Bebé" se convirtió en el payaso de los colombianos.

Animalandia se acabó. Ojo Pelao Bebé salió del aire. Y ese famoso payaso que arrancó tantas carcajadas a grandes y pequeños con su ingenuo humor de baldes de agua y pasteles de crema pasó al olvido por esas bromas crueles del destino y se convirtió en un payaso en un mundo que ya no ríe con los payasos. Un payaso relegado a un circo de pueblo. Un payaso que según sus propias palabras "brincaba en un solo pie de felicidad" porque por una diabetes mal cuidada tuvieron que amputarle una pierna. Un payaso que después de estar en la gloria pasó a un segundo plano, seguramente porque los payasos ya no son noticia.

El pasado miércoles murió el payaso Bebé. Y seguramente los noticieros harían reportajes sobre su vida. Sobre sus chistes. Entrevistarían a Pacheco. Harían un recuento de su vida. Repetirían capítulos completos de Animalandia y Ojo Pelao Bebé. Y Bebé volvería a ser noticia después de muerto... pero otra vez el destino, jugándole una última mala pasada, hizo que el mismo día muriera el maestro Rafael Escalona. Y la noticia de la muerte de Escalona vende más que la de un pobre payaso diabético. Y por eso hay reportajes sobre Escalona. Y hacen un recuento de su vida. Y cantan sus canciones hasta en twitter. Y repiten capítulos completos de la serie basada en su vida. Y bebé pasa otra vez a un segundo plano.

Por eso desde aquí queremos hacerle un pequeño homenaje póstumo a ese gran payaso que nos hizo reír tanto cuando de pequeños veíamos Animalandia, y éramos inocentes e ingenuos como sus bromas.

Paz (y risas) en su tumba.

 

Imagen tomada de aqui.