Un día desapareció.
No volvió a llamarme.
No volvió a escribirme.
No contestaba mis correos.
No contestaba mis llamadas.
No respondía mis mensajes de texto.
Así.
Simplemente desapareció.
Después de que pasábamos horas hablando por teléfono.
Después que intercambiábamos incontables mensajes a lo largo del día.
Después que soñábamos el uno con el otro.
Desapareció.
La llamé infinidad de veces pero siempre terminaba hablando con el buzón.
Le escribí infinidad de correos pero nunca más obtuve respuesta.
No sé qué pasó.
¿Qué fue lo que hice, o lo que no hice, para que desapareciera de esa manera?
¿Por qué, a pesar de que por su nuevo trabajo debía venir constantemente a Barranquilla, nunca más supe de ella?
¿Por qué fingía no escuchar mis llamadas, ni mis mensajes?
Por eso, mientras la ahorcaba, fingí no escuchar que suplicaba por su vida...







18 nov 2009 | 03:55 AM
mmmmm....
Solo dire eso...
18 nov 2009 | 01:35 PM
Eso, para que aprenda.
18 nov 2009 | 02:17 PM
Que fuerte,......Un saludo
18 nov 2009 | 04:48 PM
Muy muy bueno.
Me da la impesión de que estás volviendo a los orígenes.
No sabes cuánto me alegro.
Besos, amigo Lucas.