Este año he sido escogido entre millones de Colombianos para cumplir con una magna labor.
Voy a tener la oportunidad de ayudar a la democracia del país.
Voy a tener la oportunidad de ser parte activa del proceso que regirá los destinos de la nación por los próximos años.
Voy a hacer cumplir mis deberes como ciudadano de una nación soberana e indivisible, regida por principios de libertad, orden y justicia para todos.
Fui elegido como jurado de votación!

Maldita sea.

Yo soy un buen ciudadano. Pago mis impuestos a tiempo. No arrojo basura a la calle. Barro para adentro. Por qué diablos me tienen que castigar de esa forma.

Hace como un mes recibí el despreciable formulario E-1 en donde se me informaba que había sido designado como jurado de votación para las elecciones de Congreso de la República 2010 y Parlamento Andino a celebrarse el 14 de Marzo de 2010. De paso me decían que el no acudir a desempeñar las funciones, o abandonarlas o no firmas las actas (cuales actas??) acarrearía sanciones legales; y me invitaban a una capacitación en la C.U.C. y bueno... nunca he sido jurado de votación, nunca he estado interesado en política, es indispensable que asista al famoso curso para entender como es todo el proceso.

Y fui.

Eran las 8 am pero el sol pensaba que eran las 12 del día, porque el calor era insoportable. El salón estaba a reventar. Afortunadamente tenía un tremendo mini Split en la pared. Desafortunadamente estaba apagado... y empezó la "capacitación".

La instructora de la registraduría fue excelente, para que vamos a decir mentiras. Una señora que se nota que le gusta lo que hace, que cree en la democracia del país o que recibe una buena tajada de esta. Lo cierto es que se veía feliz explicándonos lo maravilloso que era haber sido elegidos como jurados de votación y tener la oportunidad de contribuir con la democracia. Eso si, nos recordaba a cada rato que la multa por no asistir era de cinco millones de pesos.

Después de las felicitaciones y las amenazas, nos hizo un pequeño resumen del proceso de votación y conteo de votos. Nos explicó los formularios E-11, E-9, E-10 y E-stupido. Y nos dio pequeños tips para hacer de la larga y extenuante jornada un día feliz.

Por ejemplo. Nos contó que es nuestra responsabilidad velar por la transparencia de la jornada electoral en nuestra mesa y que cualquier inconsistencia presentada en ella es prácticamente nuestra culpa y nos puede llevar hasta a la cárcel.

Nos contó que los cargos que aparecen en el maldito formulario E-1 (que si presidente, que si vicepresidente, que si eres titular o eres suplente) no sirven para nada, que en la mesa todos son iguales y que las funciones se deben repartir entre todos.

Entre los tips que nos dio, nos dijo que el formulario E-11 (que es donde se consagran los datos de los votantes) debe ser llenado por el más responsable de los 6... y yo pregunto, como diablos vamos a saber quién es el más responsable del grupo, si no nos conocemos??? Ah, pero eso si... ese día yo me autoproclamaré como la persona más irresponsable del mundo... no pienso pasarme todo el domingo escribiendo.

También nos contó que este año a los jurados no les van a dar ni agua. No hay almuerzo, no hay refrigerio, no hay juguito, no hay nada. Ustedes verán cómo se ponen de acuerdo para ir a almorzar o si llevan de su casa una sopita en botella y se la toman allá, nos dijo.

Nos informó que prácticamente hay que estar en coma para que justificar la no asistencia a prestar los servicios como jurado de votación (y que aunque estés en coma debes presentar una excusa medica juramentada, autenticada y con sello papal) y nos recordó que la multa es de cinco millones de pesos.

Nos explicó cuando un voto es válido, cuando es voto preferente, cuando es voto no preferente, cuando es voto por la lista, cuando es voto por el candidato, cuando es voto nulo, cuando es voto no marcado, cuando es voto en blanco, cuando votar y botar terminan siendo la misma vaina.

Nos explicó que al final de la jornada debemos contar los votos. Que esos votos luego son recontados por funcionarios de la registraduría. Que luego son recontracontados y luego recontraquetecontados en Bogotá. Supongo que en ese cuenta que cuenta es que se pierden y aparecen votos mágicamente.

Nos explicó también que formulario debe ir en cada sobre una vez terminado el escrutinio. Nos dijo que en el sobre 2 van los votos de senado, en el sobre 3 los de cámara y en el sobre 4 los de parlamento andino, que en el sobre 5 van el sobre 2 y el sobre 3 y el sobre 4 y el formulario E-10 y el E-11 y E-14 y el E -12 y el E... eh? Ya me perdí... y sobra algún sobre pues se meterá dentro de otro sobre acompañado de algún otro formulario supongo.

Nos explicó que gracias al maravilloso invento del cuentavotos (que quien sabe cuántos millones de pesos de nuestros bolsillos costaría su desarrollo) esta vez el proceso de conteo de votos será mucho más ágil y divertido que anteriormente y nos ayudará a estar en casa antes de las 10 de la noche.

Nos recordó que de no asistir deberíamos pagar cinco millones de pesos.

Nos dijo que tomáramos ese domingo como un día feliz, como la oportunidad de aprender algo nuevo que nos servirá para nuestro desarrollo personal y profesional (¿?) y que incluso nos permitirá hacer nuevos amigos... que ella sabía de casos de personas que se había enamorado y terminado felizmente casadas después de conocerse un domingo en que ambos fueron jurados de votación... pues yo conozco más casos de personas que se han enamorado después de conocerse un domingo en la playa.

Y para terminar nos agradeció nuestra asistencia, nos dijo que de internet podíamos bajar un curso de jurado de votación, que en el sena virtual se puede tomar también un curso sobre el tema, y nos felicitó una vez más por haber sido elegidos como jurados y nos recordó que si no asistimos la multa es de cinco millones de pesos.

En conclusión, perdí 2 horas. Me tocó aguantar calor y hacinarme en un salón lleno de personas aburridas por haber sido nombradas jurados de votación y me va a tocar hacer el curso virtual en el Sena porque no aprendí nada... bueno, eso no es completamente cierto... si aprendí que si no voy me toca pagar cinco millones de pesos.

A Mafalda la encontré aqui.