Ayer el mundo del espectáculo se conmocionó con la confesión de Ricky Martin. El cantante puertorriqueño confesó abiertamente su homosexualidad. "Hoy (29 de marzo) acepto mi homosexualidad como un regalo que me da la vida" dijo.

Y yo pregunto... ¿cuál es el escándalo con esa vaina si desde siempre todo el mundo ha sabido que Ricky Martin es más marica que un timbre? Siempre que lo veíamos brincando y bailando y sobándose las tetillas en sus videos, decíamos... ese man es marica. Y, obviamente, las niñas nos tildaban de envidiosos, nos acusaban de tildar de homosexuales a todos los artistas que ellas admiraban por pura envidia... pues no niñas! No es envidia! Es verdad! ¿Si vieron? ¿Ahora si se convencen?

Ayer una amiga corrió a bañarse apenas escuchó la noticia. Dijo que no se perdonaba haber tenido fantasías sexuales con Martin y que ahora resultara gay.

Según Ricky Martin por muchos años ocultó su homosexualidad (pero que mal la ocultó porque todo el mundo se daba cuenta) porque supuestamente personas cercanas a él le pedían que lo mantuviera en secreto, que eso iba a acabar con su carrera, que todo lo que había logrado se iría por un hueco (lo siento, no pude evitar hacer la analogía... jajaja... analogía...). Pero que ya se liberó y agregó: "Estoy orgulloso de decir que soy un hombre homosexual afortunado. Me siento muy bendecido de ser quién soy"

Ok. El tipo es marica y está feliz. Bien por él. La comunidad gay también está feliz porque tienen un nuevo miembro. Chévere por ellos. Lo que no comparto es que el señor Martin haya alquilado un vientre (que supuestamente es de una prima suya) para tener hijos por inseminación artificial. No. No me parece. No estoy de acuerdo con que se juegue de esa forma con la vida. Una cosa es que una pareja homosexual adopte un niño. Con eso estoy completamente de acuerdo. Pero otra cosa es que se engendren niños solo por capricho.

Igual. Los famosos hacen con sus vidas (y con las de sus hijos) lo que les da la gana.

El punto es que Ricky Martin es marica. Si señores. Tenemos menos competencia cada día.