Así me dicen acá en la empresa, porque no me gusta comer cualquier cosa. Y es que soy un poco complicado para la comida. Bueno, no complicado en realidad, más bien exigente. Me gusta comer bien y no considero justo negarme una buena alimentación mientras esté a mi alcance.
Acá en el trabajo no salimos al mediodía, el almuerzo es suministrado por la empresa. Las opciones usualmente han sido bastante variadas y no son del todo malas. Hemos tenido un par de inconvenientes con los proveedores del almuerzo y o se han solucionado o se ha cambiado de proveedor. Desde hace un par de años largos, el departamento de Salud Ocupacional empezó a hacer visitas a los proveedores del almuerzo para garantizar que cumplan con las normas mínimas de higiene necesarias para la preparación de alimentos... y si supieran lo que hemos encontrado: desde estufas improvisadas en rines e instaladas en el patio de una casa, hasta cuartos llenos de cucarachas justo al lado de donde preparan los almuerzos que con tanto gusto nos comíamos acá. (Obviamente esos dos proveedores se cambiaron).
Uno de los restaurantes que salieron del listado de proveedores de almuerzos en la empresa, volvió recientemente. Supuestamente remodeló las instalaciones y después de la visita realizada por Salud Ocupacional, esta vez si cumple con los requisitos mínimos y es apto para seguir trabajando con nosotros. Sin embargo yo no he podido borrar de mi mente lo que vi cuando se hizo la primera visita. He pasado por el local y se ve prácticamente igual, al menos por fuera, y considero muy difícil que hayan cambiado tanto. Un par de veces me ha tocado comer de ahí porque por X o Y motivo no habían almuerzos del otro proveedor y la comida no es mala (tampoco es ningún manjar, pero que más se le puede pedir a un corrientazo). Hace poco tuve una discusión con unos compañeros debido a los almuerzos estos. Yo le decía que me daba asco comer de ese restaurante porque había visto la cocina; y él me decía que cual era el problema, que si la comida era buena que importa si la cocina no era enchapada ni limpia como una tacita de plata.
Intentamos tomar como proveedor a empresas grandes, dedicadas a catering y administración de casinos como "La Vianda" o "Estrada Navarro", pero no se pudo... la gente acá está muy mal acostumbrada a que los actuales proveedores los consienten mucho, la variedad de menús es mucho más amplia que la ofrecida por estas dos empresas y con los proveedores actuales se tiene la posibilidad de incluso pedir algo que no esté en el menú, además de que la cantidad servida es mucho más aunque menos balanceada. No importó que tanto "La Vianda" como "Estrada Navarro" sean empresas certificadas, con todos los controles necesarios para garantizar la correcta preparación de los alimentos, ni que los menús sean preparados con nutricionista a bordo para obtener una comida balanceada. Nada. Sacrificamos calidad por cantidad... bueno, además de que una prueba que se hizo pidiendo en "Estrada Navarro" fue un completo fracaso, para que negarlo, la prueba fue bastante malita.
Así que ahora seguimos comiendo de donde mismo. Del restaurantico que tenía cucarachas en la cocina, pero ya pasó la evaluación de Salud Ocupacional (pero de donde no pido ni loco) y de otro que también pasó la evaluación y cuya cocina no conozco ni quiero conocer, porque la comida no está tan mal.
Y eso lo pone a pensar a uno (al menos a mí)... ¿qué tipo de cuidados o de normas de higiene tienen los restaurantes donde solemos comer? ¿será que después de dar una mirada a la cocina de esos sitios, somos capaces de seguir comiendo allí? ¿será que yo soy demasiado cositero?
Imágenes tomadas de aquí.




Yo no diria cositero....yo diria remilgozo jajajajaja
Ya te lo habia dicho no?
Uf, en una ocasión que estuve en Egipto, fuimos un grupo a comer a un restaurante de los muchos que hay por las calles. Como el grupo se entretuvo no sé donde, fuimos dos personas a preguntar si nos darían de cenar. Para preguntarlo entramos en la cocina, y lo que vi ahí te juro que no lo podría imaginar ni en mis peores pesadillas. La persona que iba conmigo y yo decidimos no decir nada al resto del grupo, al menos hasta después de la cena.
La comida estaba deliciosa.
Besos, amigo Lucas.
Jajajajaja huy Lucas, lo de cositero es por la edad, lo de la comida, no se tus compañeros, pero yo tambien soy cositera con la comida, ahora me puse a pensar en las cocinas donde preparan lo que yo almuerzo todos los dias... Pero mientras esté bueno y no encuentr pelos o cucarachas, aguanto :P
Besitos!
Clau: Remilgozo no. Exigente!!!
Mariana: Bien decia el abuelo... "el hambre os hará comer". Pero insisto... mientras uno pueda escoger, prefiero lo aseado y lo bien preparado a lo abundante.
Maya: Al menos no me toca comer tendones, cierto?