Antes era más fácil ver televisión.

Yo recuerdo levantarme los sábado a las 7 o 6 de la mañana a ver "Tierra de Gigantes". En la serie, un grupo de astronautas estrellan su nave en un extraño planeta que resulta ser una especie de dimensión paralela de la tierra, en la que todo es igual, pero está habitada por gigantes, o por seres extremadamente más grandes que los protagonistas. En todos los capítulos de la serie, nuestros pequeños amigos, están a punto de encontrar el repuesto que les hace falta para reparar su nave y regresar a la tierra, y también están a punto de ser atrapados por los gigantes, quienes seguramente los utilizarán para hacer experimentos... pero nunca los atrapaban (o si lo hacían lograban escapar al final del capítulo) y tampoco podían nunca regresar a la tierra.

Igual pasaba con otras de las muchas series que veía en mi niñez.

El Hombre Increíble nunca encontraba la cura a su enfermedad, y  tampoco era atrapado nunca por las autoridades de por Jack McGee, quien lo persigue incansablemente de pueblo en pueblo.

El doctor Richard Timble, de El Fugitivo, nunca encuentra tampoco al hombre de un solo brazo que asesinó a su esposa y tampoco es capturado nunca por el teniente Gerard.

Los Magníficos pasaban también todos los capítulos ayudando a los desvalidos y a punto de ser capturados por el Coronel Derryck Lynch, pero siempre lograban escapar en el último minuto.

Además de los ya evidentes puntos en común entre las series del pasado, siempre eran divertidas, los malos siempre perdían, los buenos siempre ganaban, los autos explotaban sin que nadie muriera y contabas con la posibilidad de ver los capítulos en cualquier orden, de dejar de verlas por 2 meses y no pasaba nada; eso no alteraba tu capacidad de entender lo que pasaba, porque como si fuera poco, te contaban la historia principal de la serie en todos los capítulos durante el intro.

En el otro extremo estaban las telenovelas mexicanas o brasileras y una que otra telebobela gringa (¿recuerdan Dallas y Dinastía?) De estas si tocaba ver cada capítulo, porque pasaban cosas raras todos los días y habían completos giros argumentales todo el tiempo. Los buenos se volvían malos, los malos se volvían buenos, los ricos se volvían pobres, los pobres se ganaban la lotería, los protagonistas se quedaban ciegos, volvían a ver, volvían a quedarse ciegos, perdían la memoria, la recuperaban y cambiaban las parejas cada semana. Era un completo enredo. Por eso las mamás se quedaban pegadas al televisor viendo la novela, porque si se descuidaban un minuto, ya no entendían lo que estaba pasando.

Era fácil ver televisión antes.

Ahora es un complique ver televisión... ahora todas las series de televisión se han convertido en novelas. Sin importar si son comedias (Scrubs), series de acción (Lost, 24, Prison Break), series de ciencia ficción (Fringe) o dramas (Grey's Anatomy, Desperate Housewives) todas se han convertido en novelas. Si te pierdes un capítulo ya no entiendes que es lo que está pasando.

"¿Y esos quiénes son? ¿Qué pasó ahí? Fulanito no era el novio de Menganita?"
"Si, pero es que en el último capítulo de la temporada pasada, entró al hospital un tipo con un arma y mató a la mitad del elenco. Los que quedaron vivos se volvieron locos, o cambiaron de sexo, o intercambiaron parejas con los del otro piso"

Todas las temporadas hay muertos, resucitados, nuevos personajes, nuevas historias, nuevos malos y nuevos buenos. Y como si fuera poco, hacen series iguales pero en diferentes ciudades (si no que lo digan los señores de CSI Miami, CSI Las Vegas, CSI New York y CSI Malambo). Con la excusa de que son como películas más largas, con el cuento de que los giros argumentales son para mantener a la audiencia interesada en la serie, nos tienen viendo novelas.

"¿Tú ves la pola? Coge seriedad... eso es un novelón!. Mejor deberías ver la nueva temporada de 24 en Fox."

A la larga es lo mismo. 24 empezó pensada como una serie de 24 capítulos de 1 hora cada uno (24 horas) y duró como 10 años... es que las alaaaaaaaargan a mas no poder. Hasta las caricaturas son novelas ahora... ayer no más estaba el enano pendiente del estreno de la nueva temporada de Ben 10. Los personajes crecen, se enamoran, cambian los poderes y si no has visto los capítulos anteriores, no vas a saber cómo obtuvo Ben los nuevos alienígenas, ni por qué Kevin parecía un monstruo y luego ya era normal, o por qué Gwen cuando niña no tenía poderes y luego resulto lanzando bolas rosadas.

Por eso me gustaba más ver Los Magníficos.

Imagen tomada de aquí.