La Coctelera

Categoría: Yo opino...

8 Octubre 2009

  • Gracias a Tolkien por el universo que creó.
  • Gracias a ti (si, a ti) por siempre estar ahí.
  • Gracias al Internet porque sin él (o sin ella) no podríamos vivir.
  • Gracias al enano por haber nacido.
  • Gracias al agua, porque sin ella estaríamos todos cochinos.
  • Gracias a Chávez, por vivir en Venezuela y no en Colombia.
  • Gracias al Medio Oriente, por evitar que choquen el Lejano Oriente y el Cercano Oriente.
  • Gracias a la música por acompañarme a todas partes.
  • Gracias a ti (si, otra vez a ti) por existir.
  • Gracias a mi por haberte conocido.
  • Gracias a Garzón por habernos hecho reír inteligentemente.
  • Gracias al Oxígeno por dejarnos respirarlo.
  • Gracias a Google por decirnos quien carajos inventó la Coca Cola.
  • Gracias al abuelo por todo lo que me enseño.
  • Gracias a los tres gatos que van a comentar este post.

23 Septiembre 2009

Como les dije en el post anterior, este blog va de culo pal' estanco. Cada vez hay menos posts y menos comentarios... y como esta vaina es un círculo vicioso, entre menos me comentan, pues menos escribo y entre menos escribo, obviamente, menos me comentan.

Del post del lunes podemos concluir dos cosas. Los bloggers si son vengativos como un putas, porque si uno no les comenta ellos tampoco le comentan a uno. Así digan y rejuren que no es cierto, si lo es. Lo he comprobado. Lo segundo que sé puede concluir es que si me leen, lo que pasa es que no comentan, bien sea porque escribo puras estupideces poco dignas de comentar, o porque me leen a través de algún lector estilo Google Reader. (Ojalá y sea por la segunda razón) Sé les agradece el aguante, sé les agradece la fidelidad y sé les agradecería mas si comentaran alguna babosada.

Ahora si, a lo que vinimos. Como ando escaso de ideas y de inspiración para escribir en el blog, vamos a copiar vil y descaradamente un post del señor Alejandro Angel y contemos lo que no sabemos.

  • No sé por dónde empezar este post.
  • No sé disimular si estoy de malas o triste.
  • No sé aguantarme las ganas de dar una sorpresa.
  • No sé nada, pero nada de futbol ni de ningún otro deporte.
  • No sé jugar en ninguna consola de juegos.
  • No sé de donde son los cantantes.
  • No sé de donde salen tantos mosquitos en este cuarto.
  • No sé de política.
  • No sé bañarme con totuma.
  • No sé para donde va este país ni este mundo.
  • No sé bailar música suave ni salsa.
  • No sé quien va ganando en El Desafío.
  • No sé dejar de sonreír.
  • No sé vestirme de saco y corbata.
  • No sé patinar.
  • No sé tomar sopa en vaso.
  • No sé disimular si estoy muy de buenas.
  • No sé disimular las ganas.
  • No sé comerme la comida fría.
  • No sé chiflar.
  • No sé comer con palitos chinos.
  • No sé dormir sin arroparme, al menos los pies.
  • No sé ver películas románticas.
  • No sé vivir sin música.
  • No sé estar peleado con alguien.
  • No sé si alguien va a comentar este post.

14 Septiembre 2009

No tengo fotos para mostrar en Facebook
Me desesperan sus galleticas de la suerte y sus tests. Digo... que carajos me importa (y me aporta) a mi saber a que personaje de LOST me parezco...

No tengo tiempo en el trabajo para andar twiteando.
Me parece una pendejada eso de Mr y Miss Twitter.  Y el follow friday. Y el "hoy almorcé carne frita y un guineo #almuerzo"

Ya nadie me comenta en mi blog.
Ya ni Las Cinco del Viernes me responden.
Estoy seguro que no me leen porque ya casi no leo a nadie. Los bloggers son vengativos... si uno no los lee y les comenta ellos tampoco lo leen ni le comentan a uno.
Es que me está quedando muy poco tiempo para leer blogs (y hasta para escribir en el mio)
Tengo como 10 películas en fila para hacerles el review y subirlo a "Las Ultimas que me vi" y tampoco lo he hecho...

Estoy pensando seriamente en dejar de bloguiar / tuitear / feisbuquiar.

5 Agosto 2009

Esta mañana estábamos viendo Caillou con el enano (los que no tengan hijos, que hagan clic aquí para saber quién es Caillou) y la historia trataba de que un amiguito de Caillou había perdido un dinosaurio de juguete en el parque. Afortunadamente la solución fue tan sencilla como ir al departamento de objetos perdidos y ahí, obviamente, encontraron el dinosaurio del niño.

Y yo pregunto... ¿será que alguna vez nuestros hijos, o nuestros nietos, alcanzarán a ver un departamento de objetos perdidos en algún almacén o centro comercial de esta ciudad olvidada de Dios?

El viernes pasado, me sucedió algo muy particular en el centro comercial Miramar. Estábamos en Fantasiland y mientras el enano estaba brincando en el trampolín, yo veía como una señora buscaba afanosamente algo en su cartera y se quejaba en voz alta, como para que todos la escucharan, que le habían robado el celular.

La señora se fue para otro lado a hablar con uno de los encargados del parque (supongo que para contarle que le habían robado el celular) y el enano se fue a montar en un carrito en el que encontramos una billetera. Inmediatamente recordé a la señora del celular perdido y se me ocurrió que esa billetera podía ser suya; claro, mientras rebuscaba en el bolso se le cayó la billetera. ¿y qué hice? Lo que cualquier persona honesta hubiera hecho: buscar a la señora y devolverle su billetera.

-Disculpe señora, ¿esta billetera es suya?
-Si!! - gritó la vieja infeliz mientras me la arrebata de las manos de un zarpazo -¿Y dónde está mi celular?

Y ahí si se me fue revolviendo el apellido a mí. Yo que de idiota me pongo a buscarla para devolverle la billetera (que hay que decir, se veía repleta de plata), ahora salgo acusado de robarme el celular.

-Oiga, al menos de las gracias porque encontré su billetera - le dije.

La vieja miserable se dio media vuelta y sin decirme nada más salió del local, mientras yo le gritaba: "ojalá que no encuentre nunca ese puto celular!!!"

Y es que en el fondo la vieja fea no tiene la culpa. En este país en el que el vivo vive del bobo y todo el mundo está pendiente de cómo joden a los otros, la gente no está acostumbrada a encontrarse con buenas personas, con personas honestas, y por eso no saben cómo reaccionar.

Por eso es que aquí nunca funcionaría un departamento de objetos perdidos.

O tal vez si. Tal vez si a algún centro comercial se le ocurre la idea de abrir uno, podamos encontrar la honestidad, le decencia, el civismo y las buenas costumbres que hemos perdido.




La imagen la encontré aquí.



Tags: Blogalaxia:

28 Julio 2009

Siempre que veía en las películas gringas, que mostraban Colombia, y lo que pasaban era una chiva llena de gente sucia, dormida, con canastos, gallinas, cerdos y comiendo tacos, me decía... el colmo que nos muestren así; si aquí los buses no son así.

Resulta, que lo que pasaba era que yo no sabía que aquí los buses si eran así.

La semana pasada estuve haciendo unos trabajos en uno de los remolcadores de la empresa y tuve que bajarme en Gambote (departamento de Bolívar), y tomar de ahí un bus que me llevara hasta Cartagena para poder regresar a Barranquilla.

Después de esperar por casi una hora bajo el inclemente sol de las 2 de la tarde, logré subirme en un bus que cubría la ruta (creo que) Santa Lucía - Cartagena...

Mi primera impresión fue de asombro al ver al chofer del mencionado bus. Un negro, gordo como un gorila, que devoraba una mazorca cocida como si se tratara de su primera comida después del Ramadán.
Lo segundo que noté al subir al bus, fue el intenso y perturbante olor a comida (logré identificar chorizos y algo que parecía pescado salado), mezclada con sudor y, obviamente, mazorcas.

Y lo tercero, y quizá lo que más me impactó, fue la gente. La mayoría de los pasajeros de este hacinado bus iban comiendo mazorcas. Parecía que fuera el día internacional de comer mazorca. Los que no venían comiendo mazorca venían dormidos, mientras intentaban sujetar inmensas pilas de canastos, o gallinas, o bolsas con comida. Estas personas se veían cansadas. Se veían tristes. Sus ojos mostraban agotamiento. Sus ropas gastadas, sus zapatos rotos, denotaban unas condiciones de vida para nada favorables.

Creo que nunca había estado tan cerca de la realidad de nuestra gente como lo estuve ese día. Y si, yo sé que hay cientos de miles de Colombianos que ni siquiera tienen para comerse una mazorca. Y muchos me dirán que les parece ridículo que haga tanto escándalo por esa pendejada. Pero les juro que me sentí incomodo.

Y eso no fue lo peor.

Al llegar a Barranquilla a eso de las 8 de la noche, muerto de hambre, me bajé en el Centro Comercial Buenavista 2 para aprovechar y comerme una hamburguesa en el recién abierto Burger King.

Mientras hacía la fila, me encontré rodeado de niñas con cuerpos perfectos, cabellos dorados y tetas de silicona, y niños bronceados con camisas apretadas y bermudas de marca.
Los vi hablar por sus iPhones y mandarse mensajes de texto desde sus Blackberries.
Escuché a Cata contarle a Naty que estaba super bronceada porque acababa de llegar de las Bahamas.
Vi a Tico mostrarle a Rafa el reloj Invicta que le regaló papi por su cumpleaños.
Los escuché hablar de Harleys y Hummers y morderse la lengua para pedir unos chicken tenders.

Y entonces comprendí.

Comprendí que mientras dos negritos tengan que juntar monedas de 50 para poder compartir una mazorca en un bus hediondo y destartalado que va de Santa Lucía a Cartagena y Cata, Naty, Pato y Pao, compren un whooper con french fries, aunque no tengan hambre, solo para ver si sabe igual que en Los Angeles en el Burguer King de Buenavista 2, este país (y este planeta) no tienen futuro.

15 Julio 2009

Cómo aplicar el champú
- Moja el cabello.
- Échate una nuez de champú en la mano y aplícatelo en el cabello.
- Añade un poco de agua y masajea con suavidad. Insiste en algunas zonas presionando con algo más de fuerza con las puntas de los dedos a cada lado de la cabeza, en la parte de arriba y baja hasta la nuca. Este tipo de masajes activan la circulación.
- Aclara y vuelve a aplicar una gota de champú para lavar bien el cabello por segunda vez.
- Vuelve a aclarar con abundante agua: primero con agua caliente y luego con agua tibia.
- Termina con un chorro de agua fría que cierra los poros de las raíces y aporta brillo.

Así se debe aplicar el champú según las amigas de enfemenino.com para garantizar una buena lavada del cabello. Yo me pregunto cómo harán los pastores para garantizar una buena lavada del cerebro a sus fieles.

Ayer tuve una discusión teológica con un compañero (al que llamaremos Aaron para no llamarlo Moisés) como hace rato no tenía.

Todo empezó porque mi jefe le ofreció una boleta para la rifa de un portátil, a lo que Aaron respondió diciendo que él no podía participar en rifas y juegos de azar. Cuando le pregunté por qué no podía comprar la boleta se limitó a responder que porque no, porque el Señor lo prohibía. Y yo pregunté... ¿por qué rayos prohibiría el Señor comprar una boleta para la rifa de un portátil, si por ejemplo los fondos recogidos se destinarían a ayudar a los niños pobres que tienen hambre y moscas en la cara? Y bueno, empezó una de esas discusiones sin final que suelo tener con los acérrimos defensores de sus creencias religiosas.

Según Aaron, la Biblia prohíbe los juegos de azar porque Judas vendió a Jesús por unas monedas de plata, que después quiso devolver y los del sanedrín no le aceptaron porque ese era dinero maldito, y que por eso Judas fue se ahorcó. Aja... y ¿qué tiene que ver el caldo con las tajadas? Pregunté yo. Porque no es la primera vez que me pasa, que cuando uno le pregunta a alguno de estos personajes (léase Evangélicos, Testigos de Jehová, Pentecostales o incluso Católicos extremistas) siempre se van a la Biblia y con citas exactas recitan capítulos completos que la mayoría de las veces no tienen nada que ver con lo que uno les pregunta, pero es que seguramente y al mejor estilo de los Jedis, con esa técnica logran manejar las mentes más débiles.

Aaron siguió con su "predica" hablando ahora del Alfolí (el que no sabe que es que lea aquí) y de cómo los soldados romanos jugaron a los dados la túnica de Jesús cuando lo colgaron de la cruz. Aja. ¿Entonces el Señor prohíbe los juegos de azar de puro envidioso? Claro, como los soldados se jugaron mi ropa a los dados, entonces ahora yo les prohíbo jugar para que se jodan. Al llegar a este punto Aaron ya empezó a hablar más fuerte, a citar más versículos de la Biblia y casi que hablando en lenguas dijo que ellos no podían jugar juegos de azar simple y llanamente porque no querían condenarse.

- ¿Y por qué se iban a condenar?

- Porque el Señor lo prohíbe. Así como prohibió a Adán y Eva que comiera de la fruta del árbol del conocimiento.

- ¿Entonces es que el Señor es un Dios caprichoso que dice no puedes jugar esto o esto otro y no puedes comer patilla simplemente porque a mí se me da la gana?

- No, porque no puedes tomar todo al pie de la letra.

Y esa es otra vaina que gusta hacerles notar a estos amigos. Cuando les conviene toman lo que dice la Biblia al pie de la letra, pero cuando no les conviene ahí si toca aprender a interpretarla. A mí no me gusta tragar entero. Si la alguna religión prohíbe o recomienda algo, y yo pienso seguir esos preceptos, al menos me gustaría saber el por qué de la prohibición o de la recomendación... digo yo acá, cierto?

  • Que no puedo usar aretes. ¿Y por qué? Porque los aretes son pertenencias terrenales que no dejan que tu alma suba al cielo. Ok. Es una explicación un tanto ridícula, pero al menos es una explicación y ya sé porque lo hago.
  • Que la mujer no puede cortarse el cabello. ¿Y por que? Porque el cabello es un manto natural que le dio Dios para que se cubra. Ok. Válido. Tienen una explicación.

Pero decir que no puede jugar juegos de azar por el simple hecho de que el Señor lo prohíbe y no tener ningún tipo de explicación lógica para esto, me parece una soberana tontería. Para completar el amigo Aaron nos contó que el problema en sí no radica en participar en el juego de azar, sino el pagar dinero para participar o el recibir dinero o algún bien material por haber jugado. Ajá... pero ¿por qué? Ah... porque el Señor lo dice. Sorry. Así no juego yo. Si voy a hacer alguna pendejada porque me lo pide mi religión, al menos me gustaría saber en qué se basan.

Ah, pero es que se me olvidaba. Las religiones se basan en la fe. Y como decía mi abuelo: "Fe es creer en lo que sabemos que no es cierto".

8 Julio 2009

Hoy el internet ha estado medio lento. Las páginas se demoran en abrir, el correo se demora en llegar.

Twitter también ha estado medio imbécil hoy. He visto demasiadas ballenas. Y demasiados trinos sobre Michael Jackson, que por cierto... por fin lo enterraron... porque ya llevaba como 10 días de muerto... y debería estar oliendo a feo... aunque como dijo un amigo: "el cadáver de MJ no podía oler a feo porque era de plástico"... en fin... les decía que twitter también estuvo un poco anormal hoy.

Y culpo de eso al Campus Party (de la lentitud de Internet, no de la muerte de Michael Jackson). Si. Porque el año pasado fue la misma vaina... mientras los campuseros están huevoniando con 6 gigas de velocidad, yo me siento navegando a 33 Kbps.*

Y a propósito del Campus Party, y de MJ y de twitter... estoy mamado de tanto trino sobre el Campus Party, y ¿cúal es el escándalo con esa vaina? Un poco de ñoños pediendo el tiempo, jugando en línea, durmiendo en carpas, y hablando de ñoñeses... que si la astrofotografía, que si Netbeans, que si Wikipedia, que si la conferencia de Kevin Mitnick... yo mientras tanto aquí en mi casa súper chévere matando mosquitos.

Y durmiendo en carpas oliéndole la pecueca a otro ñoño que fijo se la pasa toda la noche twitteando desde el Iphone... yo en cambio duermo sabrosito en mi cama y mañana madrugo a trabajar.

Y hablando cara a cara con los ñoños que le comentaban en el blog y confirmando que tienen cara de trolls o que parecen clones de Milhouse... mientras yo veo desde la comodidad de mi casa por Live Stream como la calva de Patton encandila a Medea durante la charla sobre Redes Sociales.

Es más, me enteré que este año ni wifi les pusieron, ja! En mi casa si hay wifi. En la plaza de comidas de cualquier pinche centro comercial hay wifi! Valiente feria de tecnología esa sin wifi.

Mucho mejor la vida sin Campus Party.

Es que definitivamente. No hay comparación entre una semana entre ñoños y ñoñeces y una semana de trabajo y monotonía.

Claro que si.

¿Cierto que si?

.

.

.

.

.

No verdad...

Que ardidos que sonamos todos los que trinamos con el tag #sincparty

Yo quería ir.

Maldita sea... el próximo año voy porque voy.

Pásenla rico muachos!!

 

 

*. Vale la pena anotar que mis 2 megas están trabajando lo más de bien... a lo mejor la envidia es la que me hace sentir lenta la conexión.


2 Julio 2009

La publicidad es una vaina jodida.

Nos puede hacer creer que necesitamos algo que en realidad no nos hace falta... como un súper celular con receptor de televisión que nos obliga a ver el chavo todos incómodos en una pantalla microscópica.

Nos puede hacer creer que un cantante tiene más fanáticos de los que en realidad mueve... como cuando Shakira aun no era tan "loba" y se quedaba en el apartamento de los papás a una cuadra de mi casa y unas niñas se quedaban todo el día con unas pancartas que decían "TE AMO SHAKIRA" porque les pagaban para eso.

Puede hacer que las niñas se sienta mal con ellas mismas si no tienen el mismo súper cuerpo de la modelo de moda (la mitad del cual es bisturí y la otra mitad es Photoshop).

Y es que desde que nacemos estamos constantemente bombardeados por todo tipo de publicidad que nos hace dependientes de una u otra marca, que nos hace esforzarnos demasiado por conseguir algún producto específico sin el cual podríamos vivir perfectamente o que nos hace cuestionarnos sobre nuestro estilo de vida o sobre lo que poseemos o no.

Y toda esta cháchara para qué?... se preguntará algún lector aburrido con este post tan pendejo.

Lo que pasa mis queridos amigos, es que desde hace algún tiempo ya me viene asaltando una duda... una pregunta ronda por mi mente cada vez que entro a Carrefour o al Éxito... pienso y pienso y pienso y no se si será algún tipo de publicidad engañosa que quiere lavarnos el cerebro y hacernos comprar el producto en cuestión o si serán meras coincidencias o pendejadas mias.

Me he dado cuenta, que cada vez que entro a Carrefour o al Éxito va saliendo alguien con un televisor LCD de 400 pulgadas montado en un carrito.

Coño... será posible que todo el tiempo se estén vendiendo televisores gigantes y que el único que aun tiene un televisor viejito de esos nalgones soy yo?

¿O será alguna oscura campaña de mercadeo de estos almacenes en la que tienen un par de pendejos paseando todo el tiempo una caja vacía en un carrito para que los clientes piensen que los LCD ahí son muy baratos o se sientan mal por el Hitachi que tienen en casa y se endeuden para comprar un televisor planito para colgar en la pared?

Hagan el ejercicio ustedes. Péguense una pasadita por el Éxito o por Carrefour y fíjense bien... siempre que entren, cualquier día a cualquier hora, siempre sale alguien con una cajota de un LCD montada en un carrito.

Y quien quita que a lo mejor me lea algún blogger loco al que se le de por tumbar la caja del carrito y por fin desenmascarar esa horrible estrategia publicitaria.

La imagen la encontré aquí.

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